España

Y un día te visita Crohn

Llevas una vida normal, haces lo que te da la gana, das por supuesto que eres un tío fuerte, y con Salud, no te preocupas en exceso por cuidarte, eres joven y puedes con todo.

De repente notas un dolor en la tripa, tienes la panza hinchada, el dolor no remite, todo el mundo incluido tú, piensa que es una gastroenteritis o que algo te ha sentado mal, algún amigo te prepara suero para que no te deshidrates.

Se te pasa en tres días y sigues con tu vida normal, a los 15 días vuelven los dolores, me habré quedado flojo de la otra vez y algo me ha sentado mal, el mismo proceso incluso vas al médico, para que te miren, pero no te planteas otra cosa que no sea la maldita gastroenteritis y el médico lo confirma, un protector gástrico, dieta blanda y a seguir.

Pero cada vez vienen antes los dolores, cojea miedo a comer y empiezas a adelgazar, la gente te mira raro, empiezas a estar flaco.

Vas a urgencias, y los diagnósticos van desde gases, hasta gastroenteritis hasta culpar al estrés, noté hacen ninguna prueba, y una y otra vez te vas a casa con la maldita gastroenteritis entre ceja y ceja.

Hasta que tus madre y tu padre te ven tan delgado, ven que sufres tanto que se hartan, buscan a un especialista, que te mire de arriba a abajo, y ese si da con lo que es.

Te mete en una habitación, y te dice que tienes Crohn, y lo siguiente que te explica es que es una enfermedad crónica, si si no se cura, tienes que vivir toda la vida con ella.

Sales de la consulta y estás como ido, como si eso fuera una broma de mal gusto, o el guion de una película, pero no lo es todo es real.

Cuesta aceptarlo, te quedas sin trabajo, tu chica no aguanta más y vuestra relación se rompe, te asaltan miles de dudas, pero que narices no queda más remedio que seguir adelante.

Te encuentras un ángel de la guardia que te ayuda, (Jose Antonio), y con un charla de 5 minutos te explica lo que es la enfermedad, porque no es médico pero la ha pasado, u te das cuenta que es jodido, pero que se puede vivir.

Y como no queda otra, y con la vieja estrategia del ensayo – error, empiezas a vivir, esto lo puedo comer, esto no, esto lo puedo hacer esto no, esto me va bien, esto me va mal.

Encuentras trabajo, trabajas como un animal, te casas, tienes un hijo, puedes volver a sufrir y lo haces, pero ahora ya sabes que pase lo que pase, hasta con Crohn se puede vivir y merece la pena vivir.

No se como seria el momento el que a vosotros os visito Crohn, y sé quedo en vuestra vida, pero estoy seguro que más o menos se parece a esta historia.

Y espero que el final sea parecido, porque una vez aceptada la enfermedad y completado el proceso de ensayo – error, se puede llevar una vida feliz, plena y completa.

Eso sí no olvidéis buscar vuestro ángel de la guarda.

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