España

Las federaciones.

Asistimos sin asombro, pues cualquiera que conoce el fútbol sabe cómo funciona, al enésimo movimiento de la Federación española para defender su cortijo.

En este caso es el cierre ordenado por Rubiales del fútbol femenino, utilizando su arma favorita que son los árbitros, y el eufemismo de un “huelga”, no es una huelga, es una medida de presión de la federación ante la posibilidad de perder ingresos.

Porque las Federaciones que son entes creados para fomentar y cuidar sus respectivos deportes, se han convertido en cortijos de personajes “oscuros”, sin oficio conocido y que ganan mucho dinero a costa de los profesionales de verdad y lo que es peor del fútbol formativo y amateur en el caso de nuestro deporte.

En la Federación española hemos tendido personajes de todo tipo, por ejemplo Villar, ahora sufrimos a Rubiales, personaje al que el solo le importa lo que él y su círculo ingresan a fin de mes.

Y si abrimos el melón de las federaciones territoriales, la cosa ya resulta tremenda.

Por ejemplo en Castilla y León, casi que conozco bien, tenemos el mismo presidente, el mismo desde 1996, 26 años, como se sabe estos mandatos largos fomentan la limpieza democrática, pero es que a poco que rasques, os invito a leer el CV del presidente, se ve que el perfil de estos hombres no es precisamente el de grandes hombres hechos así mismo.

Y

¿ Y de donde sacan las territoriales el dinero?

Pues sobre todo de organizar las competiciones que organizan, te cobran la inscripción, los arbitrajes, las fichas, los cursos de entrenador, básicamente los clubs están pagando continuamente.

¿Qué reciben a cambio los clubs?

Prácticamente nada, una pequeña subvención que no da ni para pagar un viaje de uno de los equipos. Si se hace la cuenta de lo que pagan vs lo que reciben….

¿Por que no sueltan el tema arbitral?

Les da poder sobre la asamblea a través de ascensos y descensos, si alguna vez queréis me escribís y os cuento una anécdota de uno de mis dos años en la asamblea de Castilla y León.

Y les da dinero, porque lo que los clubs pagan por arbitraje no es todo para los árbitros, una parte como todo lo que rodea al fútbol, se lo queda la Federación como impuesto revolucionario.

Hay mucha gente a la que dar de comer.

Y eso justo es lo que vemos este fin de semana en el fútbol femenino, Rubiales no quiere que los clubs paguen a las árbitros sin pasar por él, repito hay mucho poder en juego y no quiere renunciar a eso.

Resulta vergonzoso que estas estructuras con presidentes que duran 28 años, sigan ahí, sin fomentar el fútbol base y haciendo dinero a costa de los clubs.

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