España

“El que marque gana”, ¿hay huevos?

Quedan 49 horas para la final, y si uno lee las declaraciones de los jugadores y exjugadores del Liverpool, podríamos decir que nos ven como víctimas propiciatorias.

Los ingleses de por sí, y como herencia quizá de su imperio, se sienten superiores en todo aquello que hacen, pero ese sentimiento tiende en muchas ocasiones a chocar con la realidad.

En fútbol podríamos hacer una tesis sobre lo que ellos creen que es su selección, y la realidad medida en títulos de la misma.

Pero no aprenden, llega la final de la Champions, juegan contra el Rey indiscutible de esta competición, que les dobla en títulos, y cada vez que habla uno de ellos parece que juegan contra un equipo que está ahí de casualidad.

Salah lleva no sé cuántas declaraciones ya hablando del Madrid y clamando venganza, Mane anda de broma en broma sobre Karim, Owen y Mcmanoman dan favorito al Liverpool.

Y se ha añadido Carragher diciendo que el Madrid no está al nivel de los reds.

Me encanta esta situación de ir de victima para ellos, porque ignoran que dentro del vestuario del Madrid esto es gasolina hacia el título, que se lo pregunten al PSG, al Chelsea o al City todos ellos favoritos contra el gran tiburón blanco.

Esa gasolina extra que viene de la ignorancia ajena, más la gasolina que nos ha dado el desprecio por parte de Mbappe, conjuntado con nuestra calidad y el peso del escudo, me tienen en auténtica combustión, es sin duda para mí la mejor manera de afrontar la final.

Solo vale ganar, nunca se gana hablando, y el Madrid esta vez tiene mil motivos para levantar la 14.

Hacer historia, callar la boca a Ceferin, y a los jeques, demostrar a Mbappe su histórico error, muchísimas razones más pero la más importante es coronar una competición mágica.

Una competición en la que ha reconciliado a la afición con el fútbol de verdad, el que sale del corazón, el que sale del sentimiento, el que destroza las flechas, los pronósticos, el que deja perplejos a los estudiosos.

Ese fútbol que enamora a los que jugábamos a esto en la calle, y después de 5 horas nos jugábamos el resultado y el honor en el barrio con esa famosa sentencia “el que marqué gana”, no todos se atrevían a aceptar el reto.

Y eso es lo que hace el Madrid, lleva el fútbol a la calle y el honor al patio de un colegio y te reta a jugar un “el que marque gana”.

La mayoría no aceptan ese reto, porque han olvidado que el fútbol es sobre todo sentimiento.

El fútbol es sobre todo pasión y honor, es todo o nada, es aceptar jugar en el filo de la navaja y eso el club que mejor lo entiende en el mundo es…

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