Fútbol

EDUCACIÓN Y RESPETO

Hoy he visto el partido que se jugó ayer en el mundial de Rugby, entre Inglaterra y Gales, partido, creo que no hay que mencionarlo, de máxima tensión y rivalidad.

En el transcurso de la primera parte, sucedió algo que me llamó la atención. Un jugador inglés, con el balón en las manos, es placado de manera muy fuerte por un jugador gales. Los ingleses, que ven en esta acción juego antideportivo, se enfadan y reaccionan agarrando y discutiendo con los galeses que hacen lo mismo y se forma la conocida, en fútbol, como tangana. A todo esto, el árbitro deja hacer, se mantiene al margen mirando detenidamente lo que ocurre sin intervenir, y tomando nota de todo cuanto pasa.

Y aquí empieza la situación que tanto llamó mi atención. Una vez calmados los jugadores, el árbitro llama a los dos capitanes y al jugador que realizo el placaje. Primero habla con el defensa y le explica que para él el placaje fue correcto puesto que utilizo un brazo. Una vez explicado esto al jugador, se queda con los dos capitanes. Estos jugadores, a escasos centímetros del árbitro, simplemente le miran y escuchan. Ni una palabra. El árbitro les pide calma, les dice que es él quien toma las decisiones, y que se dediquen a jugar, sin caer en este tipo de acciones. Ambos jugadores escuchan la reprimenda con verdadero respeto, aceptan las palabras del árbitro y sin más se van.

¿Se imaginan está situación en el fútbol? La respuesta es clara, NO. Yo, cuando veo situaciones como ésta siento envidia. Del Rugby deberíamos aprender mucho. Un deporte con un contacto mucho más fuerte que el de nuestro deporte, y en el que sin embargo el respeto y la educación es infinitamente superior. Durante el partido se pegan, chocan, y luchan cada uno por lo suyo, pero sin intentar engañar, sin presionar al árbitro, sin caer en juego sucio. Cada vez que veo Rugby, me pregunto ¿alguna vez el fútbol se parecerá en algo?.

En el fútbol se valora al pillo, al que hace trampas. Está profundamente valorado aquél que domina lo que Luis Aragones llamaba el otro fútbol.

Por no hablar del árbitro. El árbitro en fútbol es el muñeco del pim, pam, pum. Sirve de excusa para todo, no se le respeta, y no se le respeta desde ningún estamento.

Lamentable, por ejemplo, los entrenadores que le presionan en las ruedas de prensa, que decir de lo que ha dicho el Cholo sobre esta Liga, absolutamente vergonzoso, o la creación de campañas por todos los equipos para condicionar la actuación de los árbitros.

Lamentable la prensa, que habla sin tapujos de robos, de arbitrajes teledirigidos, de árbitros de éste u otro equipo, siempre faltando al respeto y menospreciando la autoridad de los árbitros.

Lamentables los jugadores, que corren para protestar al árbitro, para pedir tarjetas para el rival, que se tiran, que simulan, que no respetan, en ningún momento, a los colegiados, y que tratan de influir en su actuación minuto a minuto.

Todos en el mundo del fútbol hemos caído en este juego, pensando que sacaremos provecho, y yo cada vez estoy más convencido de que es un grave error. Por eso me da envidia ese respeto por la autoridad del árbitro que existe en el Rugby, me parece una maravilla como dos jugadores de 120 kilos y 2 metros, acepten sin decir una sola palabra la decisión del árbitro y se dedican a los suyo, simplemente a jugar.

¿Seremos capaces algún día de llegar a este nivel de respeto? VIVA EL RUGBY.

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Fútbol Base

Competir o no, esa es la cuestión

¿Es bueno competir en el fútbol base?, ¿a qué renunciamos para intentar ganar?, ¿justificamos ciertas cosas, sólo por cumplir el objetivo de ganar?

Son sólo algunas de las preguntas que se me ocurren cuando veo jugar a los niños los fines de semana.

Vaya por delante que para mí competir es absolutamente esencial, es una manera de medirte, de ver si tu trabajo va en la dirección correcta. Es la única manera real de mejorar, de buscar una motivación extra que haga que todo el trabajo que haces tenga sentido, es una manera de que los chicos aprendan a ganar y a perder. Competir para mí tiene muchas ventajas. El problema es dónde se pone el foco a la hora de competir, desde luego tengo muy claro que no todo debería valer, cuando trabajamos con niños.

Existen o deberían existir ciertos límites que cada fin de semana son claramente traspasados. Padres, entrenadores, aficionados, jugadores e incluso árbitros llevamos muchas veces demasiado lejos el término competir. Os pondré algunos ejemplos de cosas que se ven cada sábado y domingo en nuestros campos.

Perder tiempo en partidos de fútbol 7 me parece algo sencillamente vergonzoso, perder tiempo con la coartada de ganar es robarle tiempo a los niños para jugar. Nunca he visto a los niños cuando juegan entre ellos ir despacio a por el balón porque van ganando. Es pues un comportamiento aprendido o impuesto por los entrenadores. Después de muchos años no encuentro ningún beneficio a esta práctica.

Animar a dar patadas sin sentido que frenan al rival, fomentar este tipo de juego puede beneficiarte o hacerte ganar algún partido, pero aprende algo el niño con esta forma de jugar? yo sinceramente creo que no.

Equipos que apenas se saben colocar, que tienen niños sin coordinación, con un montón de principios básicos que corregir, pero sin embargo, cuando hay un córner o una falta, tienen 5 o 6 jugadas de estrategia preparadas (se tocan la oreja, el pantalón, etc.) ejecutan. ¿no sería mejor emplear el tiempo que se dedica a estas acciones a trabajar la técnica o la coordinación?.

Presión arriba y fuerte cuando el equipo ya va ganando por 6 o 7 goles, en lugar de aprovechar este momentos para trabajar aspectos del juego siguen apretando a los chicos para ganar por 12 ¿tiene algún sentido este comportamiento?

Protestar, pensando que así podemos condicionar al árbitro o sólo desahogarnos, con este comportamiento anulamos la capacidad crítica de los chicos que ya tienen una excusa por si no hacen las cosas bien. La culpa es del árbitro dicen al acabar, se quedan tan anchos y evitan un análisis que les haría aprender de los errores y mejorar.

Gritar metiéndose con el rival, colocar a los chicos, protestar al árbitro, criticar al entrenador, todo ésto genera tensión en el partido y la imposibilidad de que los chicos se diviertan. Se genera incluso el miedo a fallar. Muchos niños no pueden con esta presión y no son capaces de desarrollar su juego.

Hay muchos más ejemplos y a lo largo de la temporada seguro que surgen más, pero estos son más que suficientes para darnos cuenta de que competir no es que sea bueno, es que es necesario. Pero competir a cualquier precio no es bueno para los chicos, siempre he pensado que en este mundillo del fútbol falta cultura deportiva (yo mismo he cometido muchos de estos errores), todos queremos ganar, pero no todos deberíamos intentar ganar a cualquier precio.

Competir como camino para mejorar sí. Competir sólo para ganar, para mí, es un error grave.

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Fútbol

Tercera Jornada Liga BBVA (Real Madrid)

Tras la primera jornada, los sesudos analistas periodísticos, llegaron a la conclusión de que el Madrid no tenía gol, y que era necesario el fichaje de un delantero centro. Dos jornadas después, una vez más, han sido puestos en ridículo por la realidad. Les dará lo mismo y se inventaran un nuevo debate, cuya única intención, por supuesto, no es informar, sino crear polémica para vender y sino existe esa polémica nos la inventamos.

El lema del periodismo patrio está claro, no dejes que la realidad te estropee una noticia.

En cuanto a lo que es fútbol propiamente dicho, esta jornada el Real Madrid deja poco material para el análisis, ya que su superioridad no invita al mismo. Sin embargo, y a la espera de partidos de verdadero nivel donde de verdad se pueda evaluar al equipo, hay cosas interesantes que merece la pena destacar.

Una noticia no poco importante es que Kroos no jugó por decisión técnica, las famosas rotaciones, y el equipo no lo notó. Eso me lleva a la gran pregunta, ¿por qué el Madrid cedió el año pasado a Casemiro?, cualquiera que le viera en la Champions el año pasado es consciente de que de haber estado en el club blanco,  éste hubiese tenido un recambio de garantías para el centro del campo. Casemiro que todavía tiene mucho que progresar le da al Madrid algo distinto a lo que aportan Modric y Kross, su agresividad no la tienen ni el alemán ni el croata, y en este tipo de partidos contra equipos inferiores su utilización servirá para dar muchos descansos a Modric y a Kroos, y que estos dos jugadores no lleguen fundidos a los meses decisivos como ocurrió el año pasado.

Tercer partido con la portería a cero, y éste no es un dato menor. El año pasado el Madrid sufría multitud de ocasiones contra casi cualquier equipo, este año recibe goles pero lo más importante es que no se descose, por lo menos de momento. El equipo está compacto y es difícil generarle ocasiones. En esto para mi, influye no sólo el trabajo colectivo, el final del debate con Iker en la portería facilita la labor defensiva, los centrales están más tranquilos, confían más en su portero y, por lo tanto, defienden más adelantados y con más seguridad. En el aspecto defensivo el Madrid ha de mejorar por el lado izquierdo, puesto que Marcelo, tácticamente, sigue siendo muy débil y le ganan la espalda con demasiada facilidad.

Otra cosa que me gustaría resaltar es que el Madrid ha recuperado el gusto por mezclar, por un lado fútbol combinativo, y por otro repliegue y contraataque, y el Madrid cuando corre es un auténtico peligro.

Ayer fue el primer partido en el que me gustó Bale en su nueva posición. Le vi trabajador, le vi cómodo, y se asoció con facilidad, apareciendo muchas veces por la izquierda. La verdad es que resultó demoledor, dos asistencias y un penalty provocado. De Cristiano no comento nada, sus números están ahí y los números son tozudos, no se puede discutir con ellos, 231 goles en 203 partidos, nada más que hablar.

Tres jornadas que no dan para mucho pero dejan ver cosas interesantes.

Por cierto, otro día hablaré de él, pero el inicio del Chelsea demuestra que todos los entrenadores ganan y todos pierden. El que hace de la victoria su único camino, está vendiendo una mentira, porque tarde o temprano perderá, ¿y entonces qué?, bueno siempre se puede culpar al resto del mundo.

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Fútbol

LA MENTIRA DEL FÚTBOL INGLÉS

Muy a menudo la prensa especializada nos vende la Premier League como la mejor liga del mundo. Existe una extraña fascinación por el fútbol inglés.

Sin duda, organizativamente la Premier League es la mejor liga del mundo. De ella envidio muchas cosas, sobre todo su respeto por el fútbol y el futbolista. Sin embargo, su nivel competitivo no me parece tan alto.

Es la liga que más gasta en fichajes y la de mayor poder económico. Sin embargo, de los últimos 10 equipos finalistas de la Champions sólo dos son ingleses, por cuatro españoles, un italiano y tres alemanes, y solo uno de estos finalistas, el Chelsea, consiguió el título en la temporada 2011-2012. En cuanto a la Europa League, de los últimos 10 equipos finalistas sólo hay un inglés, por cuatro españoles, cuatro portugueses y un ucraniano. Por resumir, de los últimos 10 grandes títulos europeos sólo 2 han ido a parar a la liga inglesa, y de los últimos 20 finalistas,  sólo tres han sido ingleses. A pesar de estos datos continua la leyenda de que la liga inglesa es la mejor.

Si hablamos de la selección inglesa, la cosa empeora. No ha ganado nada desde que organizó el mundial en su casa, y su presencia en las rondas finales es prácticamente nula.

Otro dato curisoso sobre el fútbol inglés es el nulo impacto que los jugadores ingleses, que salen de la isla, tienen en las ligas a las que van, casi ninguno ha triunfado.

A pesar de todos estos datos la maquinaria de marketing inglés ha conseguido vender su liga como la mejor, pero desde luego esta muy lejos del nivel medio en España, y no sólo si lo comparamos con Madrid y Barcelona. Clubs como el Atlético de Madrid o el Sevilla son muy superiores a los equipos ingleses con un presupuesto similar.

¿Cuáles son los problemas, en mi opinión, del futbol inglés?

El estilo inglés  propicia un juego de ida y vuelta, un juego muy dinámico y atractivo para el espectador, pero muy poco efectivo en el fútbol actual. Hoy en día marcan la pauta aquellos equipos que dominan el centro del campo, ya sea por físico o por técnica, y en el fútbol inglés el centro del campo es una zona de tránsito rápido hacia una u otra portería.

Los futbolistas ingleses no salen de la isla, y cuando salen fracasan, con lo cual la versatilidad del futbolista inglés se ve reducida.

Los jóvenes valores nacionales son rapidamente sobrevalorados, la alta capacidad económica del fútbol inglés hace que se paguen barbaridades por jugadores jóvenes que en la mayoría de los casos no alcanzan un nivel alto.

Graves problemas para generar talento en determinadas posiciones, muy pocos centrocampistas constructores, casi todos son llegadores, bajísimo nivel de los porteros, defensas fuertes fisicamente pero con graves problemas para construir el fútbol desde atrás.

Debido a este estilo del que ya he hablado y a la propia cultura inglesa, los equipos ingleses y su selección no controlan otros registros y formas de jugar al fútbol, lo que hace que en torneos cortos eliminatorios, ante rivales que les plantean otro tipo de juego, no sepan resolver las situaciones.

Por todas estas razones el fútbol inglés, desde mi punto de vista, hoy en día, no es ni de lejos el mejor. Puede ser el más poderoso, pero no el mejor. Desde luego, creo que en España estamos muy por delante en cuanto a generación de talento, por eso me sorprende la facilidad de nuestra prensa para vendernos la Premier, y la continua referencia a que la liga española es de peor calidad.

Lo siento pero prefiero ver partidos de nuestra Liga y no de la Premier. ¿Qué opináis vosotros?

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Fútbol

Los padres en el fútbol

Llevo muchos años en el mundo del fútbol, fui jugador, fui entrenador, ahora coordino un club, pero hay una faceta que desconozco y que a lo mejor tengo que poner en práctica en breve.

Si mi hijo decide jugar al fútbol en el futuro, me tocará también ser padre desde el punto de vista futbolístico, y la verdad tengo curiosidad por ver que tipo de padre seré.

En mis diferentes etapas en el fútbol he tenido trato siempre con la figura del padre, me ha pasado de todo y me he encontrado con personas de todo tipo.

Como jugador obviamente mi relación fue con mi padre y los padres de mis compañeros. A mi padre sólo me queda agradecerle como fue conmigo, pues de no ser por él hubiera dejado de jugar mucho antes. Su respuesta ante mis quejas por no jugar fue siempre la misma, entrena más, si no juegas será por algo, convence al entrenador, si te has comprometido te aguantas, te callas y trabajas.

De los padres de mis compañeros me acuerdo, pero no podría hacer un análisis.

Como entrenador empecé con 17 años y era prácticamente un crio. Desde los 17 hasta los 36 he entrenado todas las categorías, menos juvenil y muchísimos niños con sus padres han pasado por mis equipos.

Tengo todo tipo de anécdotas con los padres, desde anónimos, llamadas, discusiones, etc. Ahora vistas con la perspectiva del tiempo me hacen gracia, pero en su momento no se pasa bien. No sé porqué, pero el fútbol nos hace perder la perspectiva, y me incluyo, y hace que personas que en su día a día son coherentes, cuando se acercan al fútbol se dejan llevar por la pasión. Existen casi tantos tipos de padres como niños hay en un equipo:

  • El padre colaborador, aquél que ayuda en todo lo que puede, valora el trabajo del club y echa una mano sin interferir en el día a día del equipo de su hijo.
  • El padre entrenador, aquél que sabe mucho de fútbol, y continuamente da instrucciones a su hijo, llegando a confundirle. ¿se imagina alguien que un padre fuese al colegio de su hijo y le corrigiera mientras hace los deberes, dándole instrucciones contrarias a las que les dice el profesor? Pues en el fútbol ocurre.
  • El padre representante, cambia a su hijo de equipo, siguiendo criterios deportivos, me lo llevo a otro club donde tiene más posibilidades de ganar.
  • El padre protesta, aquél que en los partidos protesta al árbitro, al entrenador, a los propios compañeros de su hijo, creando situaciones realmente conflictivas.
  • El padre pasota, también los hay que llevan a su hijo a jugar a fútbol, pero a ellos no les gusta, les llevan, les recogen, también les van a ver jugar, pero no se meten en nada.
  • El padre campeón, el que quiere a toda costa que el equipo de su hijo gane, lo único que le importa es el resultado, el camino hacia el mismo le da exactamente igual.
  • El padre sin más, es el que lleva a su hijo a jugar porque le gusta al niño, no porque le guste a él, valora el trabajo del entrenador y entiende que su hijo se está formando y el fútbol no es más que una parte de esa formación, sabe que todo lo que ocurre en el fútbol puede hacer aprender a su hijo, lo bueno y lo malo.

Seguro que me dejo muchos tipos de padres, alguno a lo mejor se os ocurre a vosotros. Todos quieren lo mejor para sus hijos, de eso estoy seguro, pero no todos aciertan con el camino.

A mi me preocupa, si mi hijo decide jugar al fútbol, qué tipo de padre seré. Me conozco la teoría, sé que es un deporte, sé que forma parte de la formación, sé que no tengo que ir a los partidos nada más que a animar, sé que no he de presionarle, sé que he de confiar en su entrenador y no meterme. Todo eso lo sé, pero también sé que el fútbol transforma al ser más racional, en el más alocado. Sinceramente me preocupa que tipo de padre seré, espero no equivocarme no por mí, sino por él.

Otro día hablaré de las madres…

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Fútbol

Al gato y al ratón con De Gea

No voy yo a emplear múltiples adjetivos para calificar el intento de fichaje de De Gea por el Real Madrid, eso ya se hecho de manera generosa.

Lo verdaderamente preocupante, es que lo sucedido el último día del mercado de  fichajes, deja bien a las claras la ausencia de una dirección deportiva en el Madrid. El Real Madrid es un club mastodontico, con una estructura tremenda que no sabe hacia donde va.

Por ejemplo, un año se ficha a Pellegrini al año siguiente a Mourinho, más tarde a Benitez, todos entrenadores que se parecen poco unos a otros y que no marcan un línea , un proyecto, simplemente porque no lo hay.

Lo mismo pasa con los jugadores, un año se ficha a un galáctico otro año se apuesta por jóvenes valores, la cantera está más que olvidada casi desahuciada. En fin que mire uno para donde mire, el Madrid carece de proyecto deportivo.

Y en estas circunstancias se presenta la temporada 2015/2016, y en no se sabe que despacho del Bernabeu o de la agencia de representación de Jorge Mendes, se decide que se va a echar a Casillas, a fichar a Casilla y a traerse a De Gea, es entonces cuando la maquinaria de fichar se pone en marcha. Que hacen lo primero, pues como es norma habitual en el fútbol se salta al club propietario, y se llega a un acuerdo ilegal deportivamente hablando (pues no está De Gea en los 6 ultimos meses de contrato) con el jugador.

Siguiente paso, el jugador deja ver que se quiere ir, y más o menos se pone en rebeldía, lo que el club comprador espera es que el vendedor desespere y poder comprar así a la baja.

Tercer paso se deja pasar el tiempo, cuanto más tiempo pase más barato me sale.

Y por fin según el plan previsto el club vendedor desespera y llegado el plazo limite vende a un precio más barato de lo que hubiera costado al principio.

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El problema es que cuando juegas a esta partida de poker, el tiempo se te puede echar encima, el problema es que no todos los clubs tienen la necesidad imperiosa de vender, el problema es que no estas actuando de cara, el problema es que dejas todo en manos de los agentes, el problema es que queda al descubierto tu ausencia de plan.

Porque yo me pregunto, ¿no es más fácil si de verdad me hace falta un portero y este es De Gea, llamar al Manchester y decir quiero ficharlo, cuanto?, ¿no es más fácil que uno de los múltiples ejecutivos que cobran burradas del Madrid, embarquen en un avión y vayan a Manchester a negociar?, ¿no es mejor fichar desde el club y dejar de dar poder a los representantes?.

Nunca entenderé porque pudiendo hacer las cosas bien se hacen mal, y cuando las cosas se hacen mal inevitablemente pueden terminar mal, 500 millones de presupuesto, montones de empleados, para que al final la negociación la lleve un representante, se juegue al gato y al ratón , y se termine siendo el hazme reír del fútbol europeo.

No se cual es vuestra opinión y os agradecería que me la dieseis, para mi este episodio demuestra los bandazos que en política deportiva lleva dando el Madrid muchos años, y la ausencia total de un proyecto que marque las lineas por las que el club quiere ir. Aun así el Madrid es tan grande que siempre puede ganar algo.

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