España

Martes y 13.

Tras años y 104 días después de mi operación, aquí estoy esperando, creo que he mirado unas 500 veces ya, por la nota de mi presentación de ayer y saber así si podré ser profesor.

Será solo la mitad de un sueño, quedará trabajo por delante sin duda, pero el camino esta iniciado.

Desde lo más hondo, desde allí se puede salir, la enfermedad no se supera luchando eso es mentira, la enfermedad es la enfermedad y punto. Pero luchar te ayuda a vivir con la enfermedad y eso si es importante, porque nadie es solo la enfermedad que padece, es mucho más.

Por cierto hoy cuando iba corriendo llegué al parque de La Granja mi verdadera intención era echarle un ojo a mi heredero, pero resulta que estaban poniendo césped artificial en el campo de fútbol 11, y noté cierta emoción, porque eso sí es el resultado de una lucha.

Casi nadie se dará cuenta, pero yo cada vez que lo vea sabré cuánto costo.

Para ser martes y 13 ha quedado un día genial.

La lucha no lo es todo, pero es importante luchar.

Estándar
España

13 días de encierro. Coronavirus y Crohn. Saldremos del túnel.

Los que tenemos Crohn, por lo que parece no tenemos más riesgo de contraer la enfermedad que aquellos que no lo tienen.

Si es verdad que dependiendo de la medicación que tomemos, hemos de extremar las precauciones para no contraer el dichoso virus 🦠.

Parece ser que los casos que se han detectado hasta ahora, evolucionan de manera favorable, pero no hemos de bajar la guardia.

Y en eso tenemos enorme experiencia, pues por culpa de nuestro amigo Crohn, estamos entrenados para salir de esta.

Muchos hemos pasado por fases de confinamiento forzadas por nuestra enfermedad, temporadas en las que salir de casa era casi un sueño, por culpa del dolor y los síntomas derivados de la enfermedad.

Eso hace que estemos preparados pues para aguantar este nuevo confinamiento ahora provocado por un virus que nadie vio venir.

Y en cuanto a nuestra preparación mental, esta es indudable.

Por culpa del Crohn hemos pasado, o pasamos por momentos muy complicados, dolor, diarrea, ausencia de vida social, imposibilidad para poder trabajar, toda una serie de dificultades, a la que por desgracia nos hemos tenido que acostumbrar.

Así que este encierro y este virus 🦠, nos pilla entrenados, con una gran capacidad de resistencia, con todos nuestros sentido alerta, no somos gente fácil de derrotar, al revés somos gente con gran capacidad de resistencia.

Por eso y porque estamos acostumbrados a tomar medidas para cuidarnos, y estar en continuo estado de alerta. Va a ser difícil derrotarnos.

Nos quedamos en casa, hacemos caso al médico, extremamos las precauciones, vamos lo que solemos hacer todos en nuestra vida normal, en alguna ocasión.

Porque con Crohn, siempre tienes que estar alerta 🚨.

Animo, extrememos los cuidados y nos vemos cuando esto acabe, que acabará.

Y por favor no inventemos, ni tomemos decisiones por nuestra cuenta, siempre,0 repito siempre, hablar con nuestro médico, y hacerle caso. Ellos nos cuidan ayudémosles.

Estándar
España

Siete días, una semana de encierro. Coronavirus.

Empezamos el séptimo día de encierro.

Es muy curioso todo lo que ocurre, y como te resitua ante la vida. Hace 15 días eres seres despreocupados, que solo nos preocupamos por ser felices, y de repente tienes que preocuparte por tu supervivencia.

A mí es la segunda vez que me pasa, hace dos años cuando un brote de Crohn me llevo a estar muy malo y pasar por el quirófano y está.

Y aunque situaciones similares a nivel mental, la situación es muy diferente.

Cuando estaba en brote, sabía lo que tenía, u sabía cual era el siguiente paso, si a no funciona b, si b no funciona c y así sucesivamente.

Ahora el mayor problema es la incógnita con lo que va a pasar.

No sabemos cuanto va a durar.

No sabemos si te vas a contagiar.

No sabemos como responderá tu cuerpo si te contagias.

No te pasa solo a ti le puede tocar a cualquiera.

No sabemos que pasará con nuestro trabajo, y con nuestra sociedad cuando esto termine.

Todas estas incógnitas convierten la situación en demoniaca, y hacen que tu cabeza dé vueltas y vueltas. Porque además tenemos mucho tiempo ( demasiado) para pensar.

Por eso es importante estar lo más tranquilo posible.

Tener siempre algún motivo de esperanza, el que sea.

No pensar solo en el monotema, nos están bombardeando cada día con miles de noticias, solo debemos prestar atención a las básicas y punto.

Tener tiempo para reír, y emocionarte. Ayer mi hijo me hizo una manualidad, un cartel para felicitarme el día del padre, y esos cinco minutos de sorpresa fueron maravillosos.

En caso de tener que salir para trabajar ser muy muy cuidadoso, sin caer en la paranoia, se trata de seguir lo protocolos.

Y sobre todo no hacerte el héroe, el valiente y encerrar tus sentimientos dentro de ti, habla del tema, reconoce tus miedos, échalos fuera y contrólalos. No es más fuerte quien está callado y se hace el duro, sino quien reconoce su miedo, y sabe hacerle frente.

No se vosotros yo estoy asustado y preocupado, pero intento no dejar que me domine. Saldremos de esta, pero hemos de intentar salir lo mejor posible.

Nadie será igual después de que esta situación pase, los habrá que aprendan, y los habrá que no. Los habrá que serán mejores personas y los habrá que no.

Yo quiero aprender y mejorar con esta situación. Palabra que lo estoy intentando.

Ánimos y entre todos lo vamos a hacer.

“Y una vez que la tormenta termine, no recordarás como lo lograste, como sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro, si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa si es segura. Cuando salgas de esa tormenta, no serás la misma tormenta que entro en ella. De eso se trata esta tormenta”. Haruki Murakami.

De ti depende, en quien te convertirás.

Estándar
España

Y un día te visita Crohn

Llevas una vida normal, haces lo que te da la gana, das por supuesto que eres un tío fuerte, y con Salud, no te preocupas en exceso por cuidarte, eres joven y puedes con todo.

De repente notas un dolor en la tripa, tienes la panza hinchada, el dolor no remite, todo el mundo incluido tú, piensa que es una gastroenteritis o que algo te ha sentado mal, algún amigo te prepara suero para que no te deshidrates.

Se te pasa en tres días y sigues con tu vida normal, a los 15 días vuelven los dolores, me habré quedado flojo de la otra vez y algo me ha sentado mal, el mismo proceso incluso vas al médico, para que te miren, pero no te planteas otra cosa que no sea la maldita gastroenteritis y el médico lo confirma, un protector gástrico, dieta blanda y a seguir.

Pero cada vez vienen antes los dolores, cojea miedo a comer y empiezas a adelgazar, la gente te mira raro, empiezas a estar flaco.

Vas a urgencias, y los diagnósticos van desde gases, hasta gastroenteritis hasta culpar al estrés, noté hacen ninguna prueba, y una y otra vez te vas a casa con la maldita gastroenteritis entre ceja y ceja.

Hasta que tus madre y tu padre te ven tan delgado, ven que sufres tanto que se hartan, buscan a un especialista, que te mire de arriba a abajo, y ese si da con lo que es.

Te mete en una habitación, y te dice que tienes Crohn, y lo siguiente que te explica es que es una enfermedad crónica, si si no se cura, tienes que vivir toda la vida con ella.

Sales de la consulta y estás como ido, como si eso fuera una broma de mal gusto, o el guion de una película, pero no lo es todo es real.

Cuesta aceptarlo, te quedas sin trabajo, tu chica no aguanta más y vuestra relación se rompe, te asaltan miles de dudas, pero que narices no queda más remedio que seguir adelante.

Te encuentras un ángel de la guardia que te ayuda, (Jose Antonio), y con un charla de 5 minutos te explica lo que es la enfermedad, porque no es médico pero la ha pasado, u te das cuenta que es jodido, pero que se puede vivir.

Y como no queda otra, y con la vieja estrategia del ensayo – error, empiezas a vivir, esto lo puedo comer, esto no, esto lo puedo hacer esto no, esto me va bien, esto me va mal.

Encuentras trabajo, trabajas como un animal, te casas, tienes un hijo, puedes volver a sufrir y lo haces, pero ahora ya sabes que pase lo que pase, hasta con Crohn se puede vivir y merece la pena vivir.

No se como seria el momento el que a vosotros os visito Crohn, y sé quedo en vuestra vida, pero estoy seguro que más o menos se parece a esta historia.

Y espero que el final sea parecido, porque una vez aceptada la enfermedad y completado el proceso de ensayo – error, se puede llevar una vida feliz, plena y completa.

Eso sí no olvidéis buscar vuestro ángel de la guarda.

Estándar
España

Pasos de cebra.

Acabo de terminar el entrenamiento de hoy 6 km por el carril bici, solo dos veces tuve que cruzar un paso de peatones o paso de cebra.

Buena pues las dos veces estuve a punto de ser atropellado, no me quiero ni imaginar lo que pasaría si fuese corriendo por la ciudad.

Es increíble lo de los coches, parece ser que cuando nos ponemos al mando de un coche nos volvemos tontos de remate.

Es muy sencillo, cuando me acerco a un paso de cebra bajo la velocidad, miro si hay un peatón, si lo hay, freno y le dejo pasar.

¿ A qué es fácil?.

Bueno pues el 90 %, hacen lo contrario, van a toda velocidad, les da igual si hay cerca un paso de cebra, si hay un peatón frenazo o directamente pasan de largo.

Y ya lo más gracioso es cuando te ven, y o bien te esquivan sin frenar, o no frenan, te hacen apartarte, y te piden perdón con la mano. ¿No tardan el mismo tiempo en frenar, que en levantar la mano y pedir ese falso perdón?.

Hasta las narices, de gente que no respeta a los peatones, y encima si les dices algo se molestan.

No es tan difícil, voy despacio, y cuando me acerco a un paso de peatones, desaceleró por si hay algún peatón.

Repite conmigo, “voy a parar en los pasos de cebras, y no ser un jeta tonto, que pone en peligro a los peatones”.

No hay excusa.

Estándar
España

Que café más rico.

En un tiempo de prisas y velocidad ayer fui al Valle del Silencio (El Bierzo), para hacer un ruta que previamente había descargado en mi reloj.

Subí a La Aquiana 1868 metros, vistas espectaculares, una ruta que permite correr, otra cosa son las agujetas que tengo hoy.

Subí desde Montes de Valdueza, un pueblo singular que tiene un monasterio que en su día fue abandonado tras la invasión árabe y que después de ser recuperado con la amortización de Mendizabal se volvió a abandonar.

Subí y cuando baje descubrí una cantina singular la dueña de la misma se autodenominó “cantinera”, y me pedí una café ☕️ y refresco.

Mientras esperaba me senté a disfrutar del paisaje que tenía delante, montaña, bosque y una soledad que necesitaba.

Pasaban los minutos, el café no llegaba y sin embargo no cundía en mí la ansiedad por no ser atendido, pues siendo el único cliente no se podían haber olvidado de mí, era cuestión de esperar y teniendo en cuenta lo agradable de la situación deje de lado las prisas.

La cantinera salió portando el café en una bandeja y sus palabras aclararon la espera, “perdón por la tardanza pero he hecho el café a fuego lento”.

Ya estaba todo dicho, en ese momento mis ojos se iluminaron mirando el oro negro que tenía delante de mi, ya sabía que la espera había merecido la pena.

Lo lleve a mis labios y efectivamente, fue uno los cafés más ricos que he tomado en mi vida, y lo fue no solo por el café, lo fue por la situación, el paisaje, la calma, la ausencia de ruido y de prisa.

El café debería tomarse así siempre, con tiempo para esperar por su preparación, y sin prisa por terminarlo, si además el silencio se sustituye por una conversación tranquila, existen pocas cosas más ricas que un café.

El café es más que una bebida, es un momento, cuando tomas café, estás comprando tiempo.

Estándar